Con origen en Santiago desde 1995 y operando bajo la marca Rodacaribe desde principios de la década de 2000, el portafolio creció siguiendo a los clientes, no al revés. Cada vez que una planta necesitaba resolver algo que el rodamiento por sí solo no resolvía —la lubricación que lo protege, el filtro que mantiene limpio el aceite, la correa que transmite la potencia— esa línea entró al catálogo.
Ese camino explica por qué hoy representamos once marcas y no una sola familia de producto. No se trata de amplitud por amplitud: se trata de poder responder por el sistema completo cuando algo falla, en vez de despachar una pieza y desentenderse del resto.
Hoy atendemos transporte pesado, minería y agregados, construcción, alimentos, agroindustria y manufactura general, desde dos sucursales: Santo Domingo y Santiago de los Caballeros. El servicio de campo en bandas transportadoras se ejecuta con equipo propio.